Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image

FotoPrensa | June 15, 2021

Scroll to top

Top

Mención Honrosa Reportaje Internacional

Fiesta Tinku

04.05.2013 

Varias Comunidades acuden cada año, los días 3 y 4 de mayo, a Macha, localidad ubicada en la primera sección municipal de la provincia de Chayanta, en el departamento de Potosí, Bolivia. Llegan para celebrar el Tinku, que en lengua quechua quiere decir «encuentro, unión, equilibro, convergencia».

La música, el baile, el alcohol y las peleas son parte de este ritual. Desde la noche del 3 de mayo empiezan a llegar de diferentes partes las comunidades, bajando desde los cerros con sus danzas y sonidos.

La música de los Jula-Julas marca el paso a los bailarines formando un círculo en cada esquina, dando  vueltas mientras zapatean. La primera parada la hacen en las afueras de la iglesia donde un grupo de mujeres vende Singani y Chicha. Ellos beben para cargar sus energías y de a poco empiezan a desafiarse hasta llegar al enfrentamiento.

La policía está atenta, permite peleas de un representante por bando, pero cuando el ambiente se tensa y las peleas superan las 15 personas por comunidad, la policía disuelve el conflicto con latigazos y bombas lacrimógenas. Ese año hubo dos muertos y decenas de heridos. Cuando se produce una muerte se tiene la creencia que es mejor para la Pachamama y a las familias de los fallecidos se les paga con un vacuno.

Every year, on May 3rd and 4th, various communities travel to Macha, a town located in the Chayanta Province, in the department of Potosi, Bolivia. They arrive in celebration of el Tinku, which in Quechua means «meeting, union, balance, convergence».

Music, dancing, alcohol and fights make up this ritual. On the night of May 3rd, the communities begin arriving from all over, coming down from the hills dancing and playing music.

The music of the jula-jula panpipes keeps the beat for the dancers forming a circle on each corner, who spin in circles while they show off their fancy footwork. The first stop is made outside the church where a group of women sell alcoholic beverages like singani and chicha. They drink to regain energy and little by little begin to challenge each other until escalating into a confrontation.

The police are on guard, allowing fights between a representative from each group, but when the situation grows tense and the fights involve more than 15 people per community, the police break up the fight with whips and tear gas. This year there were two fatalities and dozens of injured people. When someone dies, there is a belief that it is better for Mother Earth and the families of the departed are given a cow.

Fabián Ortiz Acero