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FotoPrensa | May 17, 2021

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Foto del Año 2018

“La muerte de Camilo Catrillanca”

14 de noviembre 2018 | El cuerpo de Camilo Catrillanca, de veinticuatro años, yace sin vida en una camilla del Centro de Salud Familiar (CESFAM) de la comuna de Ercilla, ubicada en la Región de La Araucanía. Camilo Catrillanca Marín fue un comunero mapuche asesinado tras recibir, por la espalda, un disparo en la cabeza, por el ex sargento Carlos Alarcón. En un inicio, se aseguró que las fuerzas especiales fueron atacadas, que hubo enfrentamientos y que Catrillanca murió cuando atravesó la línea de fuego. Sin embargo, distintos videos y declaraciones revelaron que esos hechos nunca ocurrieron.

“The death of Camilo Catrillanca”

November 14, 2018 |The body of Camilo Catrillanca, 24 years old, lying lifeless on a Centro de Salud Familiar’s stretcher (CESFAM), commune of Ercilla, located in the Region of La Araucanía.  Camilo Catrillanca Marín was a Mapuche co-proprietor murdered after being shot, from behind, in his head, by the former sergeant, Carlos Alarcón.  It was initially assured that the Special Forces were attacked, that there were clashes and that Catrillanca had died when he crossed the line of fire.  However, different videos and testimonies revealed that those events had never happened.

Mario Quilodrán vive en Temuco hace 15 años. Se trasladó desde Santiago, donde nació y fue criado, para mejorar su calidad de vida y alejarse de los problemas típicos de una capital como la contaminación o el estilo frenético que empaña a sus habitantes. Durante su infancia, jamás pensó en dedicarse a la fotografía, a pesar de que lo cautivó desde pequeño. 

“La fotografía siempre me llamó la atención. Me gustaba ver las revistas de deporte, porque encontraba entretenido que se pudieran capturar momentos únicos con una cámara. Mi papá llevaba los diarios a la casa y ahí aprovechaba de leer, aunque, sobre todo, de ver esas revistas que me gustaban. Pero nunca pensé en dedicarme a esto. Un amigo me dijo que existía la carrera y me pregunté, ¿por qué no estudiar algo fuera de lo común? Desde ese momento, todo ha sido un aprendizaje constante. Yo aprendí a ser fotógrafo, otros nacen con ese talento”.

Desde su hogar, un lugar favorecido por zonas verdes y abundante naturaleza, Mario se ha encargado de retratar uno de los temas más complejos y difíciles que existen en nuestro país: el Conflicto en La Araucanía. 

“En el caso Huracán, la implantación de pruebas falsas para inculpar a mapuches fue un acto grosero por parte de una institución como Carabineros. La muerte de Camilo Catrillanca fue impactante y generó una explosión mediática del tema pocas veces vista”.

Camilo Catrillanca fue asesinado tras recibir un disparo en la cabeza mientras se desplazaba en un tractor por los alrededores de Temucuicui, una comunidad mapuche. Se publicaron versiones falsas y una rama de mentiras creadas por Carabineros, lo que intensificó nuevamente el histórico conflicto en la región.

“La idea es mostrar a los protagonistas de esta problemática y ser lo más imparcial y objetivo posible, sobre todo por lo que se vive en esta zona. El pueblo mapuche es trabajador, humilde y cariñoso. Como en toda sociedad, siempre habrá quien levante una bandera de lucha, que en este caso, es la restitución de tierras ancestrales. Ese es, según mi visión, el gran tema. Y no sólo en La Araucanía, sino que también en la Región del Biobío o en la Región de Los Ríos. Es un derecho y un reclamo que tiene que ser solucionado”. 

La imagen tomada por Mario Quilodrán muestra el cuerpo de Catrillanca en el hospital donde murió y representa una triste muestra de lo que puede ocurrirle a un comunero mapuche. Una fotografía poderosa, íntima y esencial para profundizar sobre un tema que hasta la fecha no encuentra salida.  

“Cubrí el homicidio con mucho cuidado y respeto. Es un caso muy complejo, no es solamente una familia afectada, es un pueblo entero. Se sintieron pisoteados. Desde la llegada del llamado Comando Jungla, se activó una bomba que podía explotar en cualquier momento. Se sabía que, con la llegada de más carabineros, la llamada Zona Roja cobraría otra víctima, ya fuese mapuche, carabinero o agricultor. Y así ocurrió. No sé si este conflicto tenga una pronta solución, lo que preocupa es que cada vez es más violento para todos”.

Mario Quilodrán has lived in Temuco for 15 years.  He moved from Santiago, where he was born and raised, to improve his quality of life and walk away from capital city’s typical problems such as pollution or the frenetic lifestyle obscuring its inhabitants.  During his childhood, he never thought about dedicating himself to photography, even though it captivated him since he was a child. 

“Photography always drew my attention.  I liked to read sports magazines because I found entertaining the fact that they could capture unique moments with a camera.  My dad used to take the newspapers home and I used this opportunity to read, although, especially, I used to see journals I liked.  But I never thought about dedicating myself to it.  One of my friends told me that there was a career and I wondered: why not study something unconventional?  Since then, everything has been a constant learning.  I learnt to be a photograph; others are born with that talent”.

From his home, a place favored by green areas and abundant nature, Mario has been in charge of portraying one of the most complex and difficult topics that exist in our country: the Conflict in La Araucanía. 

“In the Huracán case, the introduction of false evidence to incriminate Mapuches was a rude action by an institution as Carabineros.  Camilo Catrillanca’s death was shocking and generated a media explosion of the topic rarely seen before”.

Camilo Catrillanca was murdered after being shot in his head while moving in a tractor around Temucuicui, a Mapuche community.  False versions and a series of lies created by Carabineros were published, intensifying once again the historical conflict in the region.

“The idea is to show the actors involved in this issue and to be the most impartial and objective possible, especially due to the things lived in this zone.  The Mapuche town is hard-working, humble and loving.  As in every society, there will be always someone who raises a flag of struggle, which in this case, is the restitution of ancestral lands.  This is, according to my vision, the big issue.  And not only in La Araucanía, but also in the Region of Biobío or in the Region of Los Ríos.  It is a right and a claim that must be solved”. 

The image taken by Mario Quilodrán shows Catrillanca’s body in the hospital where he died and it represents a sad sample of what may happen to a Mapuche co-proprietor.  A powerful, intimate and essential photography to deepen our understanding of an issue that does not find its way so far.  

“I covered the homicide with great care and respect.  It is a very complex case; it is not just a family affected, it is the entire people.  They felt oppressed.  Since the arrival of the so-called Comando Jungla, a bomb was activated that could explode at any moment.  We knew that, with the arrival of more Carabineros, the so-called Zona Roja would cause another victim, either Mapuche, Carabinero or farmer. And that is what happened.  I do not know if this conflict will have a prompt solution; my concern is that it is becoming more and more violent for everyone”.